Hoy ha sido un día estupendo!
Ha empezado un poco mal, en realidad ha empezado fatal. El caso es que teníamos que ir a comer fuera, y nos levantamos muy tarde, y todo se fue retrasando y al final hemos salido de casa a las 2 pasadas.
Mi padre se ha quejado, porque mi madre aún estaba en pijama hasta muy tarde, y yo tenía el pelo mojado y las cosas de la maleta desordenadas. Yo intentaba poner paz, porque mi padre cada vez gritaba más, pero ha sido imposible.
Todos teníamos un poco de culpa. Mi madre por envolver los regalos en el último momento, yo por levantarme tarde y mi padre por no ayudar en nada (no envolver regalos, ni comprar ninguno). Pero al final todos nos gritamos unos a otros, y cuando nos fuimos estábamos tristes y enfadados.

Sin embargo, al llegar al sitio de la comida,¡todo se ha ido arreglando! Ha habido regalos, hemos comido, hemos charlado y hemos reído, y ha sido muy bonito.
Hoy he aprendido algo: no debemos fijarnos en las cosas negativas, ni intentar descubrir quién tiene la culpa de los problemas. Debemos preocuparnos por solucionarlos, y estar lo mejor posible!
Y sobre todo, nunca intentar aplacar una tormenta, un problema, si está candente, porque aun es peor. Si alguien se altera mucho, se pone nervioso y dice cosas irracionales, contradecirle es inútil, en ese momento pierde los nervios y no sabe lo que dice. Lo mejor es callar, hacer oídos sordos, y esperar que vuelva a sí.
Los regalos han sido preciosos, ¡los reyes han sido generosos! Y me siento feliz porque he pasado un día muy bello junto a mi familia.

Felices reyes a todos y que os traigan muchos regalos!

Por la mañana he dormido mucho... he hecho el remolón en mi cama... mmmmh! Qué bien poder hacer esto de vez en cuando!
Hacer algo de trabajo! Y sobre todo, pasar un día estupendo con mi familia.